Discutiendo están dos mozos
si a la fiesta del lugar
irán por la carretera
o al campo traviesa irán.
Discutiendo y disputando
empiezan a pelear.
Ya con las trancas del pino
furiosos golpes se dan;
ya se tiran las barbas,
ya se las quieren pelar.
Ha pasado un carretero,
que va cantando un cantar.
«Romero, para ir a Roma,
lo que importa es caminar;
a Roma por todas partes,
se va»
se va»




